Facebook Jueves, 11 junio 2015

Un par de cosas positivas sobre el asunto Vargas Llosa – Isabel Preysler

Escribe Eduardo Adrianzén

Un par de cosas positivas del affaire chismográfico que involucra al peruano más admirado del mundo (¡hasta de eso puede sacarse algo positivo!).

1) ¿Ya ven? Los peruanos no somos los peores chismosos y amarillistas de la galaxia. Por algo la madre patria es la señora Madre Patria, y también los ingleses, y muchos europeos igual salivan ante la vida privada de los ricos y famosos. No hay mucha diferencia entre los programas horribles de farándula locales y el ¡Hola! internacional (salvo el precio, y el vestuario de sus víctimas) ¿”otro level”? Ya, OK, consolaos con creerlo. La vida privada importa medio cuete si hay consumidores, ya sea aquicito nomás en la rica Vicky o en los barrios más exclusivos de Madrid, Londres o Patolandia. La curiosidad por husmear en sábanas ajenas, es universal.

Fotografiado por ¡Hola! junto a Isabel Preysler en un almuerzo en Madrid.

Fotografiado por ¡Hola! junto a Isabel Preysler en un almuerzo en Madrid.

2) Mal que bien, estos romances ayudan al imaginario popular en aceptar que la sexualidad y el erotismo no es cuestión de jóvenes y hermosos. Un hombre de 79 años y una mujer de 66 pueden protagonizar escándalos amorosos… y normal. Como dijo Maggie Smith en un personaje (no recuerdo la pela) “La edad no acaba con los deseos, solo los modifica“. Entre esto y el desnudo de la Tigresa a los 70, es un buen momento para entender ¡por fin! que el Eros, el placer y el goce, existen mientras uno está vivo, y lo demás es cháchara hueca de chibolos que no saben nada de la vida,

Y bueno: como escritor de telenovelas y dramones, no puedo evitar concluir… que me da penita todo esto. En serio. Todo mal, vecina, todo mal…